Esto no es un hobby
Debuto por aquí solo para constatar lo increíble que es trabajar en salud mental infantil y tener que ser el árbitro de padres que no logran ver más allá de sus propios egos. Es agotador llegar a casa sabiendo que esos niños son solo el síntoma de una guerra que ellos no empezaron, cargando con una ansiedad y tristeza que les regalan sus propios progenitores mientras se pelean frente a mis ojos. Para rematar, parece que las horas de evaluación técnica y la redacción de informes, esa "pequeña" carga de trabajo extra deberían pagarse con gratitud, porque en cuanto cobro lo que corresponde, la ofensa es inmediata.
Valoren el trabajo profesional, no es hobby; pero por sobre todo, maduren y apliquen las habilidades parentales que se les enseñan, porque mientras ustedes se destruyen, sus hijos son los que se rompen.
