Acusacion sin fundamento.
Una licencia médica, la Isapre rechazó mi pago bajo una acusación grave: supuestamente había asistido a un casino durante el periodo de reposo.
La acusación era falsa.
Nunca fui a un casino.
Sin aviso, sin consulta previa y sin presentar pruebas, se tomó una decisión que no solo afectó un derecho de salud, sino también mi honra, más aún siendo funcionario público, con todo el prejuicio que eso implica.
Me vi obligado a iniciar reclamos formales ante Contraloría y la Superintendencia de Casinos. Tres meses después, llegó la resolución oficial:
1.no asistí a ningún casino
2.la acusación no tenía fundamento
3.la Isapre debía pagar la licencia médica
El problema es que el daño no se borra con un oficio.
Quedan la angustia, el estrés, la sensación de ser tratado como culpable sin pruebas y el peso psicológico de defenderse de algo que nunca ocurrió.
La licencia se pagó.
La pregunta es quién responde por el costo humano de una acusación falsa.
