Soluciones fáciles
Llevo dos años trabajando en el área pública y, por mi función, me comunico constantemente con distintas entidades del gobierno por diversas razones. Cada día me desilusiono más al ver lo mal que se gestionan instituciones que son fundamentales para todos.
Existen contrataciones hechas por pitutos, donde personas que no tienen los conocimientos necesarios ocupan cargos clave. Por ejemplo, he visto kinesiólogos a cargo de áreas administrativas, algo completamente insólito.
También conozco casos de abogados que fueron dirigentes estudiantiles en universidades públicas y que impulsaron paros durante años en estas instituciones. Muchos trabajadores que los conocieron se quejaron de que, debido a estas acciones, no pudieron aprender ni desarrollarse profesionalmente. Hoy, sin embargo, esas mismas personas ocupan puestos importantes para el país.
El caso más reciente que presencié fue la semana pasada: una jefa con varios títulos y años de experiencia en el area publica llevaba más de un año intentando resolver problemas de descuadres, producto del desorden en su área. Sin embargo, llegó una practicante de liceo con título técnico y en solo una semana logró solucionarlos. Fue una verdadera vergüenza para la jefatura, al punto de que decidieron mover a la practicante de área para que no le hiciera sombra.
Como leí en una confesión anterior, aplicar pruebas objetivas a los postulantes, sin importar qué tan simpáticos sean, es la mejor forma de evitar estos problemas.
Me entristece que existan personas cuyo mal desempeño afecta a millones de ciudadanos, considerando además que sus sueldos se pagan con nuestros impuestos.
