Tener salud mental, no tiene precio.
Estuve casi 2 años como guardia en una industria, cuando llegué todo bien, el equipo era bueno y había compañerismo, sin embargo con el paso del tiempo el equipo se empezó a desarmar, algunos compañeros del comienzo se empezaron a ir por diversas razones y fueron llegando otros peores con todo el veneno que convirtieron el ambiente laboral sumamente hostil con cizaña y mala vibra, peleas casi siempre.
Había un parcito que siempre andaban sacaban foto si pillaban a alguno si se quedaba zzz en los turnos noche y se la mostraban al encargado de turno y al supervisor, yo era prácticamente la manzana podrida por pensar totalmente diferente y por no seguirle el juego a los otros, pero mi intuición me dijo que ya era mi momento de salir de allí a como de lugar y simplemente renuncié sin decirle nada a nadie.
Fui a la empresa de seguridad a presentar mi renuncia y a devolver los uniformes, me pagaron las vacaciones proporcionales y cobré el AFC, me tomé una semana libre para botar toda la mala vibra de ese infierno y dentro de esa misma semana me acerqué a la omil de mi comuna y postulé a una oferta que había, el mismo día que postulé me llaman para presentarme con todos mis antecedentes.
Se iba a construir un supermercado nuevo, lo mejor de todo fue que trabajaría solo sin ningún chupapi y acá me vine, habré perdido esos 2 años pero recuperé mi paz mental y me siento mucho más aliviado, la paz mental no tiene ningún precio
