Para la mamá de la confesión #80948
Le mando un abrazo, estimada... Yo era un niño raro ('arisco' decían las tías cuando en en los 80s estuve en kinder).
Aprendí a leer y a escribir a los 4 años, porque escuchaba a mis primos grandes y les tomaba los libros. Así que imagínese... si yo ya era raro y solitario fue peor, porque las tías me usaban de ejemplo ante los demás. Eso hizo que mis compañeros (y la mayoría de las mamás), me odiaran. Sufrí bullying al extremo, lo que me encerró mucho más en mi mundo.
Todos decían que el problema era yo. Y no, no es así. Sólo nuestro cerebro funciona distinto, así de simple. Los ruidos, el contacto de piel y la atención sobre uno es casi insoportable. Y un niño/a no tiene las herramientas para decirlo.
Yo estaba frito, pero salí del cascarón cuando descubrí que tenía un talento. Aprendí a tocar un instrumento y aprendí muy bien. (Hice una confesión hace varios años hablando de eso... el admi chistoso la titulo “Ahora un cisne”). Jajajajaja.
Ahora que la sociedad es menos ignorante ante nosotros los neurodivergentes, llévelo a terapeuta. Que lo evalúen. Así usted estará más tranquila y el niño se sentirá en algo comprendido.
Que le vaya bien.
