Sin dar el paso
Qué duro y difícil es confesar algo así en una página, pero no tengo con quién más conversar...
Llevó 10 años casada, con un hombre qué en lo material me lo ha dado todo, pero emocionalmente poco y nada, mucho tiempo me convencí a mi misma qué era su forma de amarme y lo normalice, hasta que el terremoto ocurrió.
Le digo terremoto, durante 10 años jamás pensé siquiera en engañarlo, nunca nadie me dió vueltas el mundo como para pensarlo, hasta qué llegó él.
Somos colegas, de distintas áreas, supe de su existencia siempre pero jamás nos habíamos topado, hasta qué los colegas decidieron hacer una fiesta.
No sé cómo explicar todo lo qué pasó en mi cuando lo ví por primera vez, muy nerviosa, a penas podía procesar la tormenta de emociones que tenía dentro de mí, a penas cruzamos palabras, lo miré un par de veces, pero cuando lo ví a los ojos tuve esa sensación de que lo conocía de toda la vida, algo improbable por qué soy 10 años mayor.
Desde ese día, nos hemos vuelto más cercanos, hablamos temas sencillos, de la vida, por redes, hasta qué me empecé a alejar, por obvias razones, fue la peor decisión que tomé, empezó a preguntar el motivo de mi lejanía, le confesé, qué me pasaban cosas con él, sin ninguna otra intención, jamás le haría daño a otra persona, él sabe de mi matrimonio, el problema es qué vamos a volver de vacaciones... el contacto en persona será a la fuerza, durante las vacaciones modificaron los departamentos y trabajaremos juntos, eso quiere decir qué lo voy a ver a diario, me causa angustia y desvelos ¿Qué se hace en una situación así?
