Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Información privilegiada

Hace unos meses publiqué una confesión sobre mi trabajo en el área pública. Conté que había había un colega de trabajo que se mandaba puras embarradas, y que por su flojera terminamos varios con sumarios y hasta con multas millonarias. Lo peor era que la jefa superior siempre lo protegía.

Finalmente no le renovaron el contrato y trabajó hasta el 31 de diciembre, no sin antes pelear diciendo que nos iba a denunciar y que, por haber estado 20 años en la institución, nos iba a hacer la vida imposible. Todos quedaron felices con su salida, pero lamentablemente nada es perfecto.

Revisando sus cosas, encontramos la explicación de por qué la jefa nunca lo echó antes. El problema era que él hostigaba a su propia jefa con información que manejaba, porque en la práctica era quien le hacía la pega que ella no sabía hacer. Fue impactante entender el nivel de poder que llegó a tener siendo 'solo' un funcionario con varios años de antigüedad.

Por lo visto, la jefa nunca quiso tomar medidas porque él manejaba demasiada información o, derechamente, por vergüenza de no saber hacer su propio trabajo a pesar de tener todos los títulos. Esto solo me hace pensar en lo importante que es tener jefaturas realmente preparadas, para no depender de personas así ni caer en las trampas de este tipo de personajes.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.