El Tetris del auto
Confieso que hoy casi me divorcio cargando el auto para volver de la playa.
Mi señora jura que el maletero de mi city car es el de una camioneta minera. Quería meter el quitasol, el cooler gigante, las maletas, los juguetes de los niños y hasta una planta que le regaló mi suegra.
Estuve 40 minutos al sol, jugando Tetris en la vida real, sudando la gota gorda, tratando de que cerrara la puerta. Al final lo logré, pero voy manejando con el volante pegado al pecho y sin ver nada por el espejo retrovisor. Si me paran los pacos, cagué.
