La dieta que duró 48 horas
Confieso que mi propósito de año nuevo era 'comer limpio' desde el 1 de enero.
Hoy es 3 de enero, abrí el refrigerador y me di cuenta de la realidad: tengo 3 kilos de asado, una fuente gigante de papas mayo y medio postre de tres leches que sobró de la cena de Año Nuevo.
¿Qué iba a hacer? ¿Botarlo? Obvio que no. Así que aquí estoy, desayunando carne con papas mayo. La dieta se posterga oficialmente hasta que el refrigerador quede vacío. No hay fuerza de voluntad que aguante contra el 'recalentado'.
