El repaso de Año Nuevo
Confieso que odio venir a trabajar estos primeros días de enero solo por una razón: los saludos.
Hay un gerente acá que aprovecha el 'Feliz Año' para hacer un escáner completo. A los hombres les da la mano firme, súper profesional. Pero a nosotras las mujeres nos agarra de la cintura, nos pega el cuerpo y te mira de arriba a abajo como diciendo '¿y cómo te portaste este año?'.
Me da un asco terrible. Hoy traté de estirar la mano de lejos para evitar el contacto, pero el viejo igual se las arregló para acercarme y darme el beso 'concheto'. Qué ganas de que se acabe luego esta semana para que dejen de saludar..
