La nueva tradición con sandía y chalas.
Confieso que este año rompí la tradición familiar y casi me desheredan. Estamos a 31 de diciembre y con este calor... Mi mamá insiste en que hay que hacer pavo asado con papas duquesa, 'como siempre'...
Pero me planté. Les dije: '¿Saben qué? No voy a prender el horno 3 horas con este calor infernal para comer comida caliente y transpirar como caballos'. Así que encargué sushi y compré helado de piña... Mis tías me miraron con cara de hereje, como si hubiera insultado al Viejito Pascuero, pero les apuesto lo que quieran a que a las 11 de la noche, cuando estemos frescos comiendo algo liviano en la terraza y no sofocados con el olor a pavo, me van a dar la razón. Basta de importar tradiciones gringas de invierno; en Chile el Año Nuevo se debería celebrar con sandía y chalas.
