El oso...
Les comparto el oso más grande de mi vida, tratando de hacerme el galán.
Iba caminando por el centro y vi a esta chica. Iba con unos tacos altos y un vestido que uff... me dejó marcando ocupado. Les juro que en cuanto la vi, se me acabaron los días de soledad en mi cabeza.
Me acerqué a ella con toda la perso, caminando con ritmo, chasqueando los dedos, sintiéndome el dueño de la calle. Pero cuando la tuve al frente, me pasó algo físico: me empezaron a tiritar las piernas, pero mal. Sentí una fiebre repentina, un calor que me subió por todo el cuerpo.
La miré a los ojos, con toda la intensidad del mundo y le dije:
—Mijita, por usted soy capaz de trabajar de 9 a 5 todos los días, le compro lo que quiera, le paso el sueldo...
Ella me miró con cara de terror. Y yo, tratando de mantener el estilo, di un paso más y mis rodillas fallaron. Literalmente sentí que ella me botó al suelo. Me fui de espaldas, me golpeé la cabeza y quedé ahí tirado, sudando frío.
La gente pensó que me estaba dando un ataque. Llamaron a la ambulancia. Mientras me subían a la camilla, escuché que ella le decía al paramédico: "No sé qué le pasó, se me acercó tiritando y me ofreció plata, creo que estaba delirando por la fiebre".
Así que ahí quedé. Sin la chica y con un TEC cerrado. Pero pucha que me hizo sentir cosas fuertes en ese minuto.
