Me tratan distinto...
Esta es mi confesión 100% laboral y a la vez un desahogo... quiero contar que entre trabajar en un aeropuerto en una región x, después de haber postulado por más de un mes, entre muchos postulantes quede yo, entre a trabajar por Latam, yo soy alguien joven, con tatuajes visibles y que trato de ser educado, cortes y amable con todos aunque no me considero la persona más sociable... desde el primer día que pise el aeropuerto empezó mi calvario... comentarios de mi propia jefa diciendo que no debería estar ahí ya que no cumplo con el perfil y que todos quienes tienen tatuajes son delincuentes, y así fueron algunos comentarios de personal de allá, tanto trabajadores como gerencia y quienes son la autoridad en los aeropuertos que son la DGAC, además que después comenzó un hostigamiento de parte de mi jefa, donde se me insinuaba y decía comentarios sexuales, la señora tiene mucha personalidad y además muchos contactos ya que lleva años en el aeropuerto y todos la conocen.
En mi trabajo nadie me habla ni saluda, recibo comentarios como de sapo y risas, aun así, cada día llego y saludo a cada trabajador que me toca controlar, trabajo con mi jefa, y hay veces que entro a las 8 y salgo a las 23 horas, hay día que no almuerzos de tanto trabajo por hacer y mi jefa, hay día que trabaja 1 hora y se va, llega a la hora que quiere termina el control del vuelo y se va, ella y otro colega hacen lo mismo y ganan lo mismo que yo por hacer 1/10 del trabajo.
Tengo otro colega que mi jefa lo metió a trabajar, pasa durmiendo en el trabajo, llega tarde es amigo de todos y ahí esta ganando más que todos haciendo el mínimo trabajo y más encima mal.
La gota que rebalsó el vaso, fue que en agosto me despidieron a mi, de la nada, y me hecharon, justificación: necesidades de la empresa. Yo estaba de cumpleaños en unos días más, fue el peor cumpleaños que he pasado.
Me costo mucho encontrar otro trabajo que pudiera ganar lo mismo para costear mis estudios y subsistir sin tener que trabajar turnos extras, ya que el sueldo en el aeropuerto valía la pena aguantar todo.
En septiembre me volvieron a llamar para volver, por las lucas dije que si, pero todo a sido para peor, los comentarios y malas miradas del resto siguen, yo no me meto con nadie, pero aun así a veces veo que se burlan de mi, trato de andar impecable siempre, peiando ordenado y perfumado, y no se que hago mal que no he podido encajar ni creo que lo haré.
Hace dos días atrás, fue mi último día del turno, donde ya colapse, falleció mi mamá, y no mi dieron permiso para faltar ya que nadie quiso ir a cubrirme y como era mi último día, tuve que ir, poniendo la mejor cara y actitud, saludando a todos como corresponde, y ese día denuebo los comentarios desagradables, y yo escuchando haciéndome el tonto, en la última hora de trabajo, se me caían las lagrimas mientras hacía el trabajo, y tenía que mirar a todos esos mientras por dentro moría de ganas de mandarlos a todos a la cresta, la pena la rabia, la injusticia ya me sobrepasaron, me mordí los labios hasta sangrar, pero no les di el gusto de verme mal, termine mi día, salí del aeropuerto, llamé al uber para irme a mi casa y apenas puse un pie arriba de auto me las llore todas.
Vivo solo en la región, no tengo amistades ni redes de apoyo, y ese trabajo me ha ayudado poder subsistir de manera más tranquila, pero cada día que me toca ir a ese trabajo tóxico, mis ánimos se van al suelo, quiero renunciar, prefería ganar el mínimo y estar más tranquilo, pero por las lucas y que permite tener un poco más de tiempo libre, aguanto, pero no se hasta que punto.
