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El viaje...

No sé si esto califica como paranormal o como pendejo, pero ahí va.

Vivo solo en una casa vieja en Barrio Italia, de esas con el piso de madera que suena por todo. Un amigo me pasó unas gomitas 'mágicas' el otro día y, como nunca había probado, me mandé una el finde, solo en mi casa para estar tranquilo.

Al principio todo bien, la música sonaba la raja y los colores se veían más vivos. Pero después de un rato, la weá se puso rara. Empecé a ver como sombras que se movían por el rabillo del ojo, en los marcos de las puertas. Pensé 'ya, es la droga, relájate'.

Pero el show partió cuando empecé a ver gente. No eran fantasmas ni nada, eran como personas normales, pero que estaban paradas en las esquinas de los pasillos o en el living, mirándome. No hacían nada, solo estaban ahí, y si yo los miraba fijo, como que se deshacían.

Lo que me cagó fue cuando fui a la cocina a buscar agua. Pasé por el pasillo y la puerta de una pieza que nunca uso, que siempre está abierta, se cerró de golpe en mi cara. Cero corriente de aire, nada.

Ahí me paniqueé. Me encerré en mi pieza hasta que se me pasó el efecto y amaneció.

La cosa es que no he vuelto a tocar esa mierda, pero a veces, cuando estoy en silencio, sigo escuchando ruidos en el resto de la casa.

Así que no sé. Si fue el viaje o si en esta casa de verdad pasa algo.



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