Siempre fuimos mi mamá y yo.
Salí del liceo a los 17 años y comencé de inmediato a trabajar para pagar sus medicamentos, porque ella cada vez estaba peor. Año a año. Solo nos teníamos el uno al otro.
Yo trabajaba y después llegaba a cuidarla
Falleció este año. Ahora tengo 24 años, sin carrera, con un trabajo donde se aprovechan mucho de mí y gano el sueldo mínimo. Siempre trabajé solo para ayudarla.
Hoy no me queda nada. No tengo ganas de nada. No tengo familia ni amigos. Ni siquiera tengo casa ahora, debo irme y no tengo a dónde ir
No sé qué hacer. Quedé solo.