El denunciante
Hace un año y medio tuve cambio de unidad y pasé a la unidad con una jefa que ya conocía (habiendo trabajado en unidades distintas). Antes teníamos una relación normal, cada una en su área, compartíamos en buena onda y hasta fuimos cercanas en algún momento, pero desde que asumí ese rol todo cambió. Su forma de liderar es muy controladora, enfocada en la microgestió, con actitudes inapropiadas y un trato que desgastaba al equipo. Hasta intenta controlar con quien uno se junta o almuerza. No era solo percepción mía: muchos comentaban lo mismo y ella hablaba mal de otras personas a sus espaldas.
Lo curioso es que, aunque todo el equipo estaba en contra de su manera de dirigir y decían estar chatos de ella por sus actitudes, al final solo dos de nosotros nos atrevimos a denunciar. El resto prefirió callar, quizás por miedo o por no complicarse.
Ya pasó una semana desde que presentamos la denuncia y todo sigue hostil. Ella sigue siendo nuestra jefa, como si nada hubiera pasado, pero con evidente distancia: ¿vale la pena haber hablado si todo sigue igual? ¿O al menos es un primer paso para que algo cambie más adelante?
A veces pienso que finalmente los que denunciamos por ser víctimas de hostigamiento y acoso somos los afectados, quedamos 'mal' como conflictivos o sensibles y estas personas siguen en pie desgastando a los equipos... no sé que hacer si todo sigue igual.