El dueño de la productora
Soy dueño de una productora audiovisual chica. Aprendí algo que me sirve para manejar a la gente: nunca validar lo que dicen cuando me critican. Si alguien reclama por horas extra, yo cambio de tema. Si me dicen que el sueldo es poco, les digo que deberían “agradecer la vitrina”. Cuando no le das importancia a lo que alegan, dejan de insistir.
Sé que muchos me encuentran pesado, incluso manipulador. Pero en este rubro todos quieren figurar, todos piensan que son “creativos”, que tienen ideas únicas. Lo que hago es bajarlos a tierra. Si se sienten cuestionados, no duran. Y a mí me sirven los que aguantan, porque hacen lo que hay que hacer sin tanto drama.
Una vez un editor me dijo que se sentía explotado. Lo escuché en silencio, después le pregunté si podía terminar el corte para la mañana. Lo hizo. A las semanas se fue solo, sin que yo lo echara.
A veces pienso que deberían odiarme más de lo que muestran. Pero igual todos terminan aceptando mis reglas, porque saben que afuera es peor...
