Hoy estoy de cumpleaños.
No me gusta esta fecha, ni ninguna que signifique reunirse con la familia y 'ser feliz' con los seres queridos.
No tengo seres queridos.
Estoy en otra ciudad, lejos de la única persona que considero familia.
Me siento muy sola. Estoy acostumbrada a estarlo, pero me gustaría sentirme querida por alguien más aunque sea una vez al año.
Un solo amigo me saludó. Nadie más.
A veces pienso, y no puedo evitar sentirme tan insignificante para los demás.
Si algún día decidiera ponerle fin a este sufrimiento y desaparecer, nadie lo notaria, nadie me lloraría, nadie me extrañaría, a nadie le haría falta... Y me duele.
Estoy acostumbrada a estar sola y disfruto mi soledad, pero llegar a ese punto de soledad, en donde no eres importante para nadie y tampoco tienes una red de apoyo cuando ya no eres capaz de sostenerte a ti misma, duele...
Vivo preocupándome de los demás. Vivo cuidando a otros, protegiendo a otros, para que al final del día, consideren mucho más a personas que no les aportan en absolutamente nada.
Al final del día, nadie me recordará con amor.
