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Me tenian que avisar...?

Hace casi un año mi tía llamó a la familia avisando que mi abuela estaba hospitalizada por neumonía, pedi permiso en el trabajo y viajamos a visitarla con mi papá, somos de otra región, nunca tuve buena relación con la señora esta, por mala mujer y envidiosa.

En medio de un almuerzo y mientras una de las amigas de mi abuela llamaba para saber de su salud, mi tía en un ataque de rabia le gritó qué mi abuela tenía cáncer, yo llevaba 5 días en la casa de mi abuela, con la esperanza de que ella iba a salir del hospital, por que siempre fue una mujer fuerte.

Se me cayó el mundo ahí, salí corriendo al jardín me puse a vomitar, llorar descontrolada y desconectada del mundo, en eso siento a mi papá tratando de calmarme, me faltaba el aire, no podía respirar, de pronto la ira empezó a llenar mi cuerpo, ella me mintió y junto con eso me robó los últimos momentos de mi abuela lucida, entré a la casa ciega de la ira, mi padre sabía que podía escalar mas arriba, terminaba presa, me fui al hospital a pedir explicaciones, estuve 5 días allá y nadie nunca mencionó nada, no podía creerlo, mi abuela se estaba apagando y nadie me avisó, 3 días después el doctor llamó, mi abuela no iba a llegar al fin de semana... se fue un día de agosto, en la madrugada al lado de esa bruja, que jamás fue buena hija, la maltrató verbal y físicamente hasta qué ella cayó enferma.

Al día siguiente que ella falleció, le solicité al personal de la funeraria que saliera, para entrar a vestirla, ella siempre fue bien pudorosa y respetuosa con su cuerpo, fue mi mamá pasaba más con ella que en mi casa con mi marido, era lo mínimo que podía hacer por ella. Fue el momento más desgarrador que he vivido, con cada prenda sentía que un trozo de mi se iba con ella, la vestí en silencio, con lágrimas en los ojos, una crisis de angustia que apenas me dejaba respirar y el corazón destrozado por que ahí entendí que jamás volvería a escuchar su voz, nunca más ibamos a compartir recetas de cocina, ni nos ibamos a quejar del clima frío, que mi eterna compañera, quien se preocupaba por mi y mi estabilidad emocional se habia ido para siempre.

Ha pasado un año, y no hay un día en que no la extrañe, no hay día en que no quiera agarrar a golpes a la bruja por arrebatarme los últimos momentos de mi abuela lucida, sonriente, sus besos, caricias, por que me tocó verla drogada y durmiendo por sus dolores, producto de un cáncer con metástasis en grado 4...



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