Conservas en la cordillera
Ayudé en una fábrica artesanal de conservas de frutas en la precordillera de Linares, en un galpón adaptado. Cada semana venía un camión a retirar la mercadería y el dueño se iba con el conductor a 'hacer trámites'. La primera vez pensé que de verdad iban al banco, hasta que me tocó quedarme solo y vi que del camión bajaban cajas sin marca que nunca se registraban. Después de ese día dejé de preguntar qué eran.
