El maestro que no estaba en la lista
Hace unos años trabajé en una obra en Maipú. Tocó turno nocturno porque había que avanzar una losa antes de que llegara la lluvia. A eso de las 3 AM, estábamos cuatro tipos en la zona de carga cuando vimos pasar a un maestro con casco blanco y overol azul. Caminaba lento, cargando una pala.
Le grité para que nos ayudara a mover unos sacos, pero no respondió. Uno de los cabros dijo que era raro, porque nunca lo había visto y su casco no tenía logo de la empresa. En eso, se metió por un pasillo entre andamios.
Fui a buscarlo... y no había nadie. Lo más inquietante fue cuando llegamos al container de control y revisamos la lista de asistencia: esa noche, éramos solo cuatro operarios.
El jefe de obra, muy tranquilo, nos dijo: ‘Ah, lo vieron... ese maestro siempre aparece cuando hay trabajo pesado de movimientos de tierra’. Desde ese día, nadie volvió solo a esa parte de la faena.
