En palco mirando...
Sólo vengo a decir que me encanta que se haya destapado esta corrupción de licencias médicas. Ojalá les hagan devolver todo el dinero a todos los frescos de jarras, así como a los medicuchos mercenarios que venden las licencias como si fuera pan.
Muchos de nosotros no hemos aceptado licencias reales por distintos motivos personales, o por demasiada responsabilidad de nuestras labores, mientras los sinvergüenzas que llevan meses y meses con licencia falsas se ríen en nuestra cara. Ojalá los hagan pebre.
Arena... ven a mi!
