Tengo nostalgia de Santiago..
Me dedico a la música (no llueve, pero gotea), y estaba viviendo en un país que me gusta y que yo considero que me ha dado oportunidades de estudio, trabajo en música, trabajo en otras cosas cuando no había algo en lo mío, conocí a mi esposa (también extranjera), hice amigos, seguridad, en fin, todo lo que uno necesita para vivir tranqui según yo. Por cosas de la vida, nos tuvimos que ir al país de mi esposa a solucionar una cosa familiar muy burocrática y aquí estamos varadas hace un rato.
Me da rabia porque, en principio, este sitio parece ser el paraíso para los artistas independientes, hay estatutos dónde lo que puedes cobrar está normado por el estado, y tienen una ley donde, si declaras 45 fechas al año (o su equivalente en horas de trabajo), al año siguiente te dan un seguro de desempleo de $.1.500.000 CLP mensual si no tienes suficiente trabajo. Con esas súper leyes yo pensé que todos iban andar haciendo conciertos hasta por debajo de la mesa.
Llegué sin saber el idioma (porque no previmos estar aquí), pero ya tengo un nivel decente para trabajar, entré con papeles, lo mío lo hago bien y hasta ahora no me ha salido nada de nada, porque necesito pitutos y los músicos profesionales de la región son extremadamente cerrados y tocan muy poco. Tanto los que tienen pegas fijas como los independientes se dedican más a pelarse entre ellos que a ensayar y tocar. Nadie crea espacios. Me sé cahuines de gente que no conozco porque lo primero que hacen es quejarse y cahuinear, en vez de preocuparse de su técnica o de generar más trabajo.
Aquí me da un poco de cosa desde mis raíces de chilena proleta porque de verdad que en Chile y en el país donde vivía antes, se trabaja duro, pero duro de verdad, y en mi caso particular, si no había pega en mi profesión tocaba levantar la pala y hacer otra cosa. Entonces, ahora que vivo en este país 'desarrollado', veo que mis colegas prefieren ser más pobres en vez de dejar sus egos personales y celos profesionales de lado y levantar el p0t0 del asiento. O a lo mejor nunca fueron lo suficientemente pobres para entender de qué se trataba y nosotros sí.
He tratado de expandirme hacia otras regiones del país y no he tenido suerte. También he intentado hacer proyectos con gente amateur y como soy profesional, me descartan. Hasta he propuesto hacer voluntariados y me dicen que no. Entonces, termino yendo a trabajar al país donde vivía antes (ya que son limítrofes y estamos en zona fronteriza) y eso les molesta aún más, porque 'no hago cosas en su país' (dicen ellos). Pero ellos no me pagan las cuentas a fin de mes, y finalmente si no hay oportunidades aquí, es lo que toca.
Al principio pensaba que era xenofobia, pero he conocido colegas nacidos aquí, de otras regiones con pegas en teatros prestigiosos, a los que tampoco pescan.
Al final solamente toca cruzar los dedos e irse de este sitio tan negativo.
Tengo nostalgia de Santiago, donde todas las semanas había algún concierto gratuito por ahí.
