Trabajando siempre
Hola chicos y chicas, soy adulta, ya mayor para no decir mi edad, escribo para contar mi confesión laboral, trabajo en una empresa de abogados, yo soy procuradora y la verdad es que siento muy bien en mi puesto de trabajo, sé que a nosotros los viejos y viejas nos cuesta encontrar trabajo por la edad, pero creo que si una no se rinde con lo que una quiere, una puede conseguir trabajo. Yo estoy casada y él me ha mantenido muchos años, no quiero sonar avariciosa o ambiciosa, pero siempre quise trabajar, saber que se sentía trabajar, porque cuando veía a mis hijos levantarse temprano, lavándose y corriendo algunos xd, yo me sentía algo celosa, quizás era por la época que me toco, porque fue muy difícil para las mujeres.
Me acuerdo que un día que estábamos todos en la mesa, les dije que quería estudiar derecho y trabajar, mi esposo y mis hijos se sorprendieron tanto que dijeron si y no, y después si y después no. Estuvimos algo enojados un tiempo. Estudie técnico jurídico casi en la pandemia, ya que todo fue online y casi presencial, de mis ahorros de pensión porque yo había trabajado de emprendedora y vendía mucha ropa de lana y manteles y con ello, me pude mantener.
Mi esposo no me dejo sola, también me ayudo a tener una pensión digna. Busque trabajo y la verdad es que no me contrataban, sabía que había mucha ventaja con los jóvenes hasta que lo logre. En un principio, fui como una especie de secretaria y luego se abrió paso a ser procuradora y como a pasado el tiempo, probablemente pueda ejercer mi profesión como tal.
Me siento feliz y agradecida.
