Tiempos malos.
La semana pasada me fue como la corneta con mi carrito. Si bien nunca ha sido ni lo he pensado como un negocio para volverme millonario, esta fue la peor semana por lejos.
Hasta el bendito día lunes que, por alguna razón, algún tipo nos encargo 50 completos para medio día. Probablemente seas un imbécil, un descerebrado, un miserable ser humano. Pero yo te amé, te amo y te amaré hasta el último de mis días.
