El camino recorrido
Aquí estoy, po. Echado en la terraza, con un cafecito, mirando cómo se empieza a esconder el sol. Debo andar por los cincuenta y pocos, una edad que antes me sonaba a viejo y ahora, filo, la siento como... como si recién pudiera respirar hondo... cachai? El café está rico, de esos buenos que antes compraba pa' las visitas nomás y ahora me doy el gusto casi todos los días. No por aparentar ni ninguna weá, sino porque puedo. Y porque quiero, que es lo importante.
Fueron hartos años sacándome la cresta en la pega. Que el dividendo, que el negocio creciera, que las cuentas... Uf, la típica. Cumplir con lo que se supone... La camisa pa' la oficina, la sonrisa puesta aunque por dentro estuviera pa'l gato. Y bueno, la cosa funcionó, pa' qué andar con cuentos. Llegaron las lucas, esa 'holgura económica' que dicen los cuicos. Llegó de a poco, casi sin darme cuenta, mientras uno andaba corriendo como loco.
Pero lo más bacán no es la plata en sí, es lo que te deja hacer... o más bien, lo que te deja dejar de hacer. Te permite bajarte de la micro que va llena y apurada a ninguna parte, esa que dice la canción. Ya no tengo que andar preocupado de 'no armar atado' ni tampoco de armarlo porque sí. Simplemente, puedo elegir si me subo o me quedo mirando. Puedo ver pasar la micro y decir 'chao pescao'...
Ahora entiendo perfecto eso de 'I'm free to be whatever I choose'. No es que ande pensando en autos deportivos ni mansiones, aunque si quisiera, podría darme un gustito. La libertad es poder levantarme más tarde si se me da la gana, sin culpa. Es poder pasar la mañana leyendo cualquier cosa que pille, o ponerme a wear arreglando esa radio vieja que tengo botada hace años. Es llamar a un compadre solo pa' echar la talla, sin planes, sin esperar nada... Bueno, eso. Echar la talla nomás. Me gusta esa frase.
Y sí, obvio que a veces me da la bajona, 'canto mis blues' (sing the blues if I want), como dice ahí. No todo es color de rosa, nunca lo es. Me acuerdo de gente que ya no está, de pendejadas que hice, de oportunidades que dejé pasar. Miro pa'trás y veo al pendejo que era, más inseguro que la cresta, lleno de rollos. Veo las caretas que me ponía, las cosas que decía pa' quedar bien.
'You only see what people want you to see'. ¡Puta que es cierto eso! Ahora, la opinión del resto me importa bastante menos. Digo la mía nomás, con respeto, pero sin andar pidiendo permiso. Si la cagué o no... filo, es lo que hay...
A veces, en mi cabeza aparecen ideas que tuve, sueños que se fueron a la chucha con el tiempo. Y sí, algunas de esas pérdidas son fomes pa' qué te voy a mentir. La vida te quita y te da. Pero he aprendido a 'agarrarme a mí mismo' a cachar que estar piola no cuesta tanto, es cosa de perspectiva.
La libertad de verdad, la más pulenta, no es tener lucas pa' comprar weás. Es tener tiempo y la cabeza tranquila pa' elegir quién querís ser cada día. Hoy elijo ser este tipo, en su terraza, con su café, escuchando cómo se calma todo. Mañana, capaz que elija otra cosa. Y filo. Haga lo que haga, diga lo que diga... sé que está bien. Soy libre... cachai? Y eso, a esta edad y con el camino recorrido... eso es impagable.
