El conejo mágico
Hace unos años, trabajaba en una oficina donde las cosas podían ponerse bastante raras. Un día, mi jefe nos reunió a todos para una reunión de equipo. Nos sentamos alrededor de la mesa y él comenzó a hablar sobre la importancia de la creatividad y la innovación en el trabajo.
De repente, sacó un sombrero de mago de debajo de la mesa y se lo puso. Todos nos quedamos en silencio, esperando a ver qué pasaba a continuación. Entonces, con una sonrisa misteriosa, sacó un conejo del sombrero y lo dejó sobre la mesa.
Esto es innovación!', dijo, como si fuera la cosa más normal del mundo. El conejo miró alrededor, un poco confundido, y luego comenzó a olfatear los papeles que estaban sobre la mesa.
En ese momento, uno de mis compañeros de trabajo, Juan, no pudo aguantarse y se cagó de la risa. El resto del equipo siguió su ejemplo y pronto toda la sala estaba llena de risas. Mi jefe, sin inmutarse, simplemente sonrió y dijo... Veo que les ha gustado la idea. Ahora, volvamos al trabajo.
A partir de ese día, cada vez que las cosas se ponían tensas en la oficina, alguien sacaba el tema del conejo mágico y todos acabábamos riendo. Fue una forma peculiar de recordar que, a veces, un poco de humor puede hacer que incluso los días más estresantes sean un poco más llevaderos.
