Ganando experiencia, pero igual se necesita plata.
Estudié una carrera del área salud, en universidad estatal, con beca de mineduc, beca de la universidad y fondo solidario (o sea, arancel elevado/caro).
2008, en cuarto año, sin echarme ningún ramo, mantenía las becas, pero había problemas en la casa, incluído económicos (nos pasó que llegamos a tener el refrigerador literalmente con solo una margarina), agreguenle problema de salud de 3 familiares y uno de ellos con discapacidad. Obviamente buscaba trabajo, pero no encontré.
Lo que me ayudó para solventar los gastos universitarios fue hacer una ayudantía (me pagaban de forma semestral) y vender cosmética por catálogo (una marca en ese tiempo no pedía un mínimo de compra y pago). Así me compré mi primer fonendo y mi primer delantal "formal" En ese año la tesis ya era tema. Y el internado clínico (o sea, la practica profesional) también. Si aprobaba todos los ramos ese año podía ir a internado el año siguiente, que era de marzo a noviembre, tres en total en distintas áreas, pero sin ningún tipo de pago, ni de locomoción, ni de colación, nada de nada. Lo único bueno de ese sistema, es que la carrera ya tenía los lugares a hacerlo, uno no tenía que buscar nada.
Lo otro malo, es que uno no elegía y te podían mandar a otra región. Imaginaran el problema y estrés que tenía el asunto lucas. Hablé con el secretario académico y la encargada de internado que tenía problemas económicos, que si estabas con becasy crédito por algo, y que por favor no me mandaran a otra región. Conversábamos con mis compañeros, todos con distintas realidades socioeconómicas, pero todos coincidíamos en lo mismo, ojalá que nos pagaran el internado clínico, que fuera como otras carreras.
2009, aprobé todos los ramos, aprobé el proyecto de tesis, ese año en lo académico tenía que dedicarme al internado (que aparte de estudiar y aprender para atender pacientes, en cada uno había que trabajar en un caso clínico conocido que exponíamos al final del internado, evaluado, prepararse para el caso clínico desconocido, que era al final de cada internado, también evaluado, además de evaluación de cada internado per se. A la vez, trabajar en la tesis, que por exigencia de la carrera, tenía que ser con pacientes, o sea, implicaba más trabajo y tiempo aún, de hecho, en mi tesis empecé a trabajar en enero. Y con toda esta previa, seguí buscando trabajo en el verano.
A fines de febrero, nos informan cuáles serían los internados a hacer. Quizás el único alivio que tuve, es que tomaron en cuenta mi petición y todos fueron en mi misma región, no necesitaba trasladarme a vivir a otro lado. Durante el primer internado, seguí buscando trabajo, obviamente los fines de semana. Ya cuando empecé el segundo, ya me rendí. Por suerte, a pesar de que hasta el año anterior tenía la ayudantía y los clientes seguros de la revista por catálogo, algo pude ahorrar, y ese año me la arreglé con esos ahorros. Aún así, hubo meses que no tuvé para el arancel mensual, que era igual a que estuviera en clases, así que otra preocupación y estrés extra era no verme obligada a congelar faltándome tan poco...
Al final, aprobé todos, en los tiempos, no me atrasé, me reventé estudiando, preparando la tesis, cumpliendo los horarios, atención y lo académico de los internados.
2010, la tesis, tenía un tiempo acotado para defenderlo, porque si me pasaba de ese plazo, implicaba que el siguiente año tenía que matricularme y pagar el arancel solo para eso. Alcancé a entregarlo el último día de plazo. Defendí la tesis, aprobada a la primera, era licenciada, ahora podía acceder al examen de título, el que era oral ante una comisión, de un área que me asignaron al azar, con preguntas de contenido y un caso clínico ficticio. Y de nuevo, por los plazos, tenía que aprobarlo a la primera, sino matrícula y arancel de ese año para poder acceder a una segunda oportunidad. Y si en esa segunda oportunidad de nuevo te iba mal, de nuevo a internado, en dos lugares distintos a los ateriores, por 6 meses, aprobarlo y así acceder a la tercera oportunidad de examen de título. Y si en esa tercera oportunidad te iba mal, era el fin, no había más oportunidades, hasta ahí llegabas con la carrera. Y había compañeros que tuvieron que dar por segunda y tercera vez el examen de título, con las implicacias económicas y de tiempo. O sea, la presión y el estrés que tenía era gigante.
Desde día aprobé la defensa de tesis tuve 20 días hasta dar mi examen de título, que sí o sí tenía que aprobar ese día solo por un tema económico. Hasta ese entonces, ni pensar en trabajar y menos en generar ingresos. Y llegó el día, y aprobé. Me puse a llorar cuando me lo dijeron, pensaba en todo, imposible separar la parte familiar y económica que pasé en ese tiempo. Al día siguiente, amanecí tiesa, me dolía todo el cuerpo, hasta los dedos, creo que era la tensión acumulada de esos años. Después venía sacar los certificados de título en trámite, de título y los diplomas de título y licenciatura. Costaron sobre 200 mil de la época, por las famosas estampillas que llevan, aún así, comparado a otros lados, no estaba entre los caros. Como pude de terminar de terminar de costear mi carrera, a pesar de tener dos becas y un crédito, y después los certifados y diplomas? A dos de mis familiares de a poco les empezó a subir sus ingresos, pudiendo prestar dinero. A esas alturas, yo ya no tenía ahorros.
Como decía al principio, ojalá me hubieran pagado el internado, aunque sea la locmoción, hubiera sido un estrés menos.
Sé que me dí la tremeda lata para contar todo esto, pero se daran cuenta todo lo que implica ese periodo, incluyendo la parte económica, entonces me parece inconcebible saber que hasta el año pasado los alumnos de la carrera de donde salí seguían sin recibir ni uno cuando se van a internado. Y ahora que de nuevo salió el tema con el personaje "joyita" impresentable en ambos casos.
No, sólo de experiencia no se vive ni se tiene un buen pasar.
