Locuras.
Hace como 10 años con mi marido nos habíamos bebido unas copas de más, nos fuimos a la cama bien efusivos y en un momento me dió vuelta, me caigo y pasé a pegarme con la punta del velador en la sien, hice todo para que no quedara morado, pero fue en vano, lo malo fue que el moretón corrió al ojo.
Me fui a trabajar el lunes con el ojo en tinta, andaba con lentes del sol, pero llegó el momento de quitármelos, muchos me miraron, pero no preguntaron nada, llegó un cliente y me habló con mucha pena. A quienes me preguntaron les dije que fue un accidente, solo a amigos les comenté lo que realmente sucedió. Igual sentí que quedaron con dudas, mi miraban con tristeza. Fue súper heavy.
Nunca más hablamos del tema con mi marido, es más, creo que nunca más hicimos locuras con alcohol.
