Actuando rápido
Con mi marido tenemos teletrabajo y tenemos una oficina al lado de nuestro dormitorio. Él se quedó trabajando hasta tarde porque habíamos discutido más o menos fuerte. Así que de la rabia comí lo que pillé en la cocina y algunas cosas que me cayeron mal al estómago.
Como estaba sola en la pieza me desinflé entera y todo lo que pude, por lo que quedó un olor espantoso en la pieza, pero así mal!
Así que cuando sentí la silla de la oficina moverse, para evitar la vergüenza del mal olor, me paré rapidito y fui a decirle a mi marido que quería hablar con él para que no discutiéramos más.
De la risa y de la vergüenza se me quitó el enojo y mi marido cree que ganó porque dice que me fui a disculpar.
Si supiera que lo salvé de morir en la cámara de gas.
