El amor en el trabajo
Trabajo en un lugar y el tema es que me involucré en un juego de coqueteo con un compañero menor que yo y que además estaba casado. Todo comenzó con las miraditas, conversaciones, detallitos y poco a poco la cosa fue subiendo de nivel a medida que pasaba el tiempo.
Bueno pasó lo inevitable, salimos por un café fuera del trabajo y la atracción que había entre ambos era innegable.
Habían pasado meses cuando recién nos atrevimos a darnos la mano y luego besarnos. Unas vez que eso pasó, buscábamos la manera de estar más tiempo juntos y dentro del trabajo y el inventaba alguna reunión, culto, salida o cualquier escusa para poder vernos fuera del lugar laboral.
Mis sentimientos no tardaron en aparecer, sentía que lo quería mucho y no pasó mucho tiempo en sentir que lo amaba.
Cuando por fin nos atrevimos estar s3xualmente juntos (por que esto era todo un tema, para el y para mi. Yo por supuesto que quería y el también, pero este acto significaba la infidelidad en su lado más absoluto) yo tenia una culpa tremenda e imagino que para el era peor.
La cosa es que al princio fue incómodo (ninguno de los dos bebe) así que siempre estuvimos consciente de cada paso que íbamos dando.
Con el tiempo perdimos el miedo, nos estregamos mutuamente y se volvió una relación muy fuerte en sentimientos y super apasionada.
Vivimos en un pueblo chico, no faltó mucho para que algunas personas nos vieran por ahí en otro pueblo vecino o que en mismo trabajo comenzaron a notar nuestra cercanía.
La cosa es que comenzó una cantidad de cahuineos y cuando pasaba por ahí en los pasillos sentía las miradas condenatorias.
No faltó quien nos comentó a él y a mi lo que se decía de nosotros.
No faltó quien le fue a la jefa sobre nuestro idilio.
No faltó quien nos tiró alguna broma ofensiva en reunión.
A pesar de eso, era nuestra vida privada y no podíamos ser evaluados ni juzgados por ello en el trabajo.
La cosa fue... Que alguien le dijo a la esposa, siempre pensamos que fue alguien del círculo laboral. A él lo interrogaron, obviamente lo negó (tiene dos niñas pequeñas). Yo siempre dije que no me metería ahí, la esposa tuvo la intención de hablar conmigo, pero al final no lo hizo.
Safo en esa oportunidad. Pero ahora, ya pasó más de un año de eso, seguíamos juntos pero nuevamente ella lo increpó y lo hizo renunciar al trabajo.
Me bloqueoó y no he sabido nada de él en varios días. Me siento terrible, lo amo. Tampoco quiero venir a trabajar, soy un alma en pena. Me la paso llorando y todo se ha vuelto oscuro.
Me miran, algunos con cara de risa, otros con cara de pena.
Por inocente me pasa...
