Aceptando las condiciones
Soy la de la confesión de los impuestos, leí varios de los mensajes que pusieron y de las confesiones sobre la misma.
En buena onda a todos, muchas cosas de las que especularon, no eran reales... ojalá ganara más de un millón, con esa plata... en donde vivimos, ya tendríamos nuestra casa propia. Somos de un pueblo chico al sur, donde lo único laboral, es la pesca y temporeros en el campo.
No podemos salir a trabajar, porque acá no hay niñeras y esas cosas que las ciudades grandes tienen. Nuestro hijo mayor tiene autismo severo, el del medio es sano gracias a Dios y a la más chica, le hicieron una colectomia, algo así se llama, una bolsa en su estómago y muchos cuidados por lo mismo...
Mi negocio está en Santiago y lo trabajamos desde acá, dándonos un sueldo de $580.000.- app, el arriendo de nuestra casa es de $200.000.- y con el resto pagamos las cuentas, remedios, viajes a los médicos y comida.
Si bien, todos decían que no era rentable entonces nuestro negocio...hoy, obviamente no lo es, pero antes si lo era, sin el pago de impuestos que tanto alegaban que no pagábamos. No todos podemos, no todos vivimos en lugares donde hay mayores oportunidades...lamento mucho si les enojó, pero somos muchísimos que vivimos así en pueblos chicos, porque NO hay como solventar de otra manera.
Tal como lo escribí antes, sólo quería desahogarme cuando escribí, porque la realidad de una persona, no siempre es igual a la otra.
Acá, las ayudas son prácticamente nulas, la comida carisma y médicos no hay, tenemos que viajar a la ciudad para poder ir al hospital.
De la forma que sea, somos afortunados porque pudimos durante 1 año, ambos poder estar presentes día a día con nuestros hijos, y acompañándonos... ahora? Ahora tendremos que gestionar más para tener más ventas, eso era lógico, pero me quería desahogar de la pena que tenía. Empatía es algo que acá donde vivimos al menos, sigue existiendo
