Existen los chantas en todas partes.
Cuando era pollito en el mundo laboral, una de mis primeras pegas fue para una consultora técnica sobre proyectos mineros.
Me desenvolvía trabajando mucho con modelos mátemáticos complejos y ese tipo de cosas de nerds, era una pega bien cabrona en verdad, el sueldo, por lo mismo, era super bueno, considerando que era un pendejo casi recién egresado.
La cosa es que partí como ingeniero que hacía el café (en realidad me dedicaba a ordenar planillas excel, hacer analisis básicos, documentación, etc) hasta que fui pasando a pegas un poco más complejas, soltando la mano de a poco, metiendome en temitas cada vez más complejos, al cabo de dos años, me entregaron mi primer proyecto, supervisado por un lider, obviamente.
La cosa es que este lider era bien bueno pa hablar, lo felicitaban siempre porque exponía super bien y, en un principio, lo admiraba y me gustó la idea de estar bajo su liderato, sentí que iba a aprender harto, lo cual hice, pero no de la manera que me esperaba. Cuento corto, este tipo era un charlatán de primera, tenía un magister, como 20 años de experiencia, pero se caía mucho en lo técnico. Siempre hablaba y mostraba graficos, codigos que hacía y que le daban resultados en lo teórico pero nunca nada práctico, era puro humo del bueno, pero vendía bien.
Recuerdo que tuvimos un encontrón, porque habían cosas que me pedía hacer pero no tenían ningún fundamento, por lo que pasado ya un tiempo, me opuse e intenté resolver las cosas por mi lado, lo que fue un golpe al orgullo y al ego bien fuerte porque era el quien me lideraba en la iniciativa. Como ejemplo, era como si estuvieramos sacando agua del desierto, ya llevara 30m excavados sin encontrar ni un atisbo y llegara el, a la revisión semanal, a pedirme seguir excavando. Esta situación me generó roces bien fomes con el resto del equipo, el weon empezó a hablar mal de mi, que las cosas no resultaban porque yo era penca pa la pega y todo ese tipo de cosas.
El tema es que el proyecto era bien importante para una determinada minera, por lo que mandaron al administrador de contrato y a un gerente de no se que a hablar directamente a nuestras oficinas para preguntar por que chucha no obteníamos resultados y estabamos tan atrasados. Llegó el día de la visita, me mandaron a mi, al gerente y dueño de la empresa para la que trabajabamos, a mi lider el charlatán por excelencia y a otros colegas más.
Como era de esperar, la reunión partió con una tensión evidente y, cuando le tocó hablar a mi lider, empezó con su charlatanería y los viejos de parte del cliente lo pararon de una, ya que eran viejos más caperusos en el tema y sabían que el compadre estaba hablando weas. Después me tocó a mi salir al baile, expliqué cuales habían sido los resultados que había obtenido por mi lado, no habían sido así tan buenos, porque también me faltaba mucho por aprender, pero reconocieron que la via que yo estaba tomando le hacía mucho más sentido.
La cosa es que la reunión terminó pésimo, se comieron vivo a mi lider, mi gerente perdió el contrato por falta de seriedad y le cortaron la cabeza al charlatán. Yo, por mi lado, me mantuve un par de meses más, como que me intentaron hacer un espacio en el equipo, pero yo ya estaba chato y super quemado también, no tenía más motivación para seguir y finalmente me despidieron, estuve otro par de meses cesante y encontré trabajo haciendo casi lo mismo pero para otra empresa.
Hoy, ya casi una decada despues de esos incidentes, en un almuerzo me encontré con uno de esos viejos que se comieron vivo a mi lider, me reconoció y nos cagamos de risa al recordar aquella anecdota. El, por su lado, sigue en altos cargos de una minera reconocida del país y yo trabajo casi en lo mismo a lo que me dedicaba, claro que con el tiempo y la tecnología las cosas han cambiado, pero me encuentro en una etapa más administrativa que metiendo manos directamente en lo técnico. En fin, si bien fue un periodo de mucho estrés, que reconfortante fue ver en vivo como desmenuzaron al pobre tipo, hasta el punto de que se quedó en completo silencio, como entendiendo que sus días ya estaban contados.
Quizá estaban esperando una historia con un mejor final, algo así como que yo hubiese salido victorioso, pero no, esas cosas no pasan. Cuando un contrato de este tipo se cae, la guillotina hace lo suyo, independiente de si hiciste super bien las cosas. El romanticismo no pega mucho en el mundo laboral, aca se rompe o se raja nomás
En fin, les deseo un buen fin de semana!
