Las cosas cambian
Me tienen chata los que se compran una parcela y se vienen a mi pueblo. Les sale más barato tener una casa acá que un departamento entero chico allá.
Con ellos trajeron cosas negativas al pueblo. Antes uno dejaba la puerta abierta. Ahora robos con golpes, portonazos, etc. Se quejan de todo, nos miran mal, porque somos más sencillos. Mientras la gente de mi pueblo espera y espera una casita, viviendo de allegados. Acá cada ciertos años sale un proyecto con subsidio y no se mueve más el tema.
En las parcelas, antes era campos que sembraban, maiz, papas, hortalizas. Pero los herederos quieren plata facil y los dividen en parcelas. Toda esa tierra cultivable solo tiene una casa, una piscina y un quincho. No siquiera compran en el pie lo se van con sus autos a dejar la plata a la ciudad.
Pero acá como todos nos conocemos o somos parientes, las pegas solo se mueven entre conocidos.
Ojalá se peguen la cachá y se vayan. A ellos los sentimos como ellos sienten a los extranjeros en su capital.
