La vieja confiable
Continuando con la confesión ( #72548 No necesitamos ser salvados )
El viejo cuento de la 'salud pública'. Es curioso cómo ese concepto se usa como comodín cada vez que el gobierno quiere meter la cuchara en nuestras decisiones familiares. Claro, porque... quién mejor que unos políticos para saber lo que es mejor para nuestros cabros chicos, verdad?
El rollo de la salud pública suena muy noble, pero no es más que una excusa bien aderezada para ir socavando a la familia. Desde hace rato los gobiernos han estado echándole el ojo a cómo meterse en nuestras casas, todo por 'nuestro bien' o 'por el bien de los niños', por supuesto. Porque, evidentemente, deben pensar que nosotros no sabemos distinguir entre un 'me gusta' y una emergencia hospitalaria.
Por qué no mejor se dedican a entregarnos herramientas y educación para manejar estos temas en vez de buscar la prohibición fácil? Pero claro, eso implicaría confiar en que las familias chilenas pueden pensar y actuar por sí mismas. Y ahí está el detalle: confiarle la decisión a los papás es mucho pedir. Así que, mientras ellos juegan a ser superhéroes de la salud pública, seguimos con la ironía de siempre: un gobierno que se mete donde no lo llaman, usando la 'protección' de nuestros niños como una coartada digna de telenovela turca. Vaya lógica la suya!
