Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

La vida es dura y bonita

Nací en una familia bastante disfuncional y con trastornos mentales, creo que todos tenían algo. El problema era que no estaban a favor de los tratamientos y prácticamente fue como estar en una selva sobrevivir durante mi infancia, adolescencia y hasta comienzos de mi adultez.

Mi papá golpeaba a mi madre así que ella arranco con nosotros. Mi mamá para sobrevivir comenzó a prostituirse y a consumir bastantes drogas, que incluso me pedía guardar y esconder de mi hermano porque no quería que el estuviera cerca de sustancias. ( No sé porque yo no merecía el mismo cuidado pero siempre fue así ) Comenzó el caos cuando mi abuela se canso de mi madre, mi madre la echó y ella cuidaba de nosotros.

Quedamos sin factores de protección, al poco tiempo mi hermano desarrollo su primer brote psicótico que lo llevaría a una esquizofrenia y a maltratos constantes, a mi que me volvió su saco de boxeo mientras mi madre seguía en lo suyo.

Un día a mis 12 algo se rompió en mi, fue como un click saben? No sé cómo describirlo, pero es cuando sabes que ya no sentirás ni serás la misma persona. Comencé a desarrollar trastornos de salud mental, era la única forma de soportar a mi hermano. Trastornos del sueño, de personalidad de alimentación, uno tras otro.

A los 13 años, siendo bastante despierta a mi edad pensaba en denunciar a mi propia familia pero sabía que terminaría en el SENAME y que ahí me abusarian o algo y al menos donde estaba no pasaba eso. Decidí aguantar a la mayoría de edad, saliendo de ahí contando los días como en prisión, pensé muchas veces en 'encontrar la libertad, que cuando la encontrara sería feliz' pues no, la primera vez que probé una ducha de agua caliente tranquila fue a los 19 años, mi madre no pagaba agua caliente porque decía que era muy caro pero la cocaína era más importante de comprar. Lo mismo con los alimentos, higiene etc. Han visto esas casas de acumuladores? Era quizá pero que eso. Sentir el silencio, dormir en una cama limpia, que no hubiera nadie gritándome.

No había nada de eso, solo sabía sobrevivir, anclar mi vida a tener parejas que tenían irresponsabilidad afectiva, que eran agresivos, pero no importa porque 'había alguien para mí y yo con eso no deseaba más' podía soportar golpes, maltrato todo con tal de que alguien estuviera para mi. Un día comencé con terapia, no habiendo nadie para mí no tenía mucho ánimos de mejorar y empezó a importarme cada vez menos. Aún así comence a sentirme un poco mejor, pase un tiempo sola y conocí a mi esposo actual. Por primera vez creí en alguien para formar algo que nunca tuve, una familia. Momentos de una alegría que veía como un oasis en el desierto. Fue eso, un oasis realmente, yo no supe amar ni recibir amor porque nunca aprendí a hacerlo, todo en mi vida debía ser oscuro o si no yo misma lo destruía porque no sabía vivir en la luz.

A seis años de eso, ( aún con trabajo, funcional, riendo, saliendo a fiestas, y todo) llamemosle 'fingiendo ser una persona funcional'.

Porque no pude nunca amarme ni perdonarme ni abrazarme y aquí estoy conversando con ustedes.

Ah sí, lo laboral? Conocí en trabajo personas maravillosas que me dieron momentos de alegría y empatía. Gracias... y a ustedes por leer a una extraña persona. Aún así saben la vida no es desagradable, la vida es bonita...



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.