No se puede juzgar
Estar con un hombre casado donde sabes que el amante de su mujer es la pasta base, tu eres la 'amiga especial o hermanita piadosa' y ser líderes de una congregación ( Menos mal que al menos quedan en distintas comunas ) es una mezcla para el desastre pues ni a el le dan la dispensa de divorcio, ni a la tercera en díscordia le permiten tener pareja ( soltera, si es soltera )... Y para que hablamos de la rehabilitación inexistente de la esposa legal del hermano en cuestión de su adicción en un centro de restauración legal y que no sea solo a punta de oraciones y fuerza de voluntad (La psicoterapia también ayuda).
El Libro Bíblico de Óseas y Gomer hace mucho tiempo quedó corto ante semejante realidad...
Pero como decimos la tropa de cínicos ahora (Partiendo por mi evidentemente): ¿Y Quienes somos nosotros para juzgar?
