La esperanza
Llevaba una mala racha laboral de 5 años... Mi hija menor nació el 2017 y desde ahí no pude trabajar porque con dos niños y sin red de apoyo se me hacía imposible. El año pasado encontré un programa del gobierno que va en ayuda a mujeres trabajadoras y que es una extensión horaria del colegio, mis hijos estudiaban desde las 08:30 hasta las 15:45 y está extensión era de 16:00 a 19:00 dentro del mismo colegio.
Fui a inscribirlos para poder buscar trabajo y cuando me entrevistaron me preguntaron si tenía estudios (tengo una carrera técnica que saqué a los 34 años y llendo a clases con mis dos niños) a la semana siguiente me llaman ofreciendome trabajo dentro del mismo programa y por supuesto acepté (eran pocas horas, poca plata, pero estaba con mis hijos y podía complementar con un trabajo part time al cual estaba postulando)
Entré a trabajar haciendo aseo y los niños (un grupo completo de enseñanza básica de 6 a 13 años) me fueron tomando cariño y yo a ellos. Después de una semana llegaba un poco antes para poder conversar con los niños y hacer alguna pequeña actividad con ellos. La jefa del programa vió que tenía pasta para tratar con niños (mi sueño siempre fue estudiar párvulo o algo relacionado con la educación básica) pasé dos semanas como la tía del aseo y me contrataron para ser parte del programa y trabajar directamente con los niños y niñas.
El año 2024 se convirtió en el mejor año de mi vida. Trabajo con mis hijos y con niños que me llenan de alegría y de vitalidad.
Hace 11 años falleció mi hija mayor y eso me dejó hundida en una depresión muy fuerte, pero hoy agradezco a la vida y al universo por estar donde y como estoy. Para todos quienes ven todo oscuro con calma siempre se entiende una luz, no pierdan las esperanzas! Siempre se puede.
