No todas las enfermedades son visibles
Hace poco fui diagnosticada con fibromialgia, luego de un año lidiando con síntomas terribles. En varias ocasiones me han dado reposo médico debido a la intensidad de los malestares. Me siento profundamente frustrada porque trabajo a tiempo completo en el ámbito de educación inicial, un entorno altamente estresante. Además, por las tardes estudio en la universidad, tengo un hijo y una pareja. Todo esto genera una carga emocional y física muy pesada.
El médico que me diagnosticó me ha extendido licencia médica por dos meses y está ajustando mi tratamiento para encontrar los medicamentos que funcionen mejor para mí. Por eso debo acudir a controles frecuentes. Sin embargo, mi energía es limitada, y no hay un solo día en que no sienta dolor. Aunque hay días buenos y malos, vivir con esta condición es extremadamente complejo, tanto física como emocionalmente. Me siento impotente y frustrada al no poder rendir adecuadamente en ninguno de los aspectos de mi vida y sobre todo porque solo tengo un poco más de 30 años .
Además de la fibromialgia, tengo hernias cervical y tendinitis en el hombro, lo que se ha agravado por las demandas físicas de mi trabajo. Actividades como cargarlos o colocarlo en el mudador han pasado factura. Ya estoy en mi segunda terapia de kinesiología, pues las 10 sesiones anteriores no lograron recuperarme por completo.
A menudo leo críticas y cuestionamientos hacia quienes tienen licencias médicas, y eso me duele profundamente. Mi enfermedad no es visible, pero eso no significa que no sea real. Algunos asumen que uno toma licencias por flojera, lo cual no hay que generalizar (que mas daria yo para sentirme bien y volver a mi rutina). Mi médico evalúa mi estado y decide cuándo es necesario extender la licencia; no es algo que yo solicite ni mucho menos compre.
Es importante no juzgar a quienes están pasando por este tipo de enfermedades. Enfrentar el dolor crónico ya es bastante difícil, y los cuestionamientos solo aumentan la carga emocional. Por favor, seamos más empáticos y conscientes de que muchas personas necesitan esas licencias para poder sobrellevar su situación de salud.
