Nada es lo mismo
Mis navidades siempre fueron geniales, en casa de mis abuelos, con todos los primos, tíos, tías, no habían grandes regalos pero era el mejor día del año hasta que a mí tío se le ocurrió desvivirse un 25 de diciembre.
Nada volvió a ser lo mismo, mi abuela se fue al año siguiente de pena supongo, la casa de mis abuelos quedó vacía, mi madre aún llora su ausencia, nos separamos, cada quien celebra a su modo, ya no veo a mis primos y aún que hemos intentado volver a juntarnos nunca resulta.
Extraño esas navidades.
