Más empatía por favor!
A veces me cuesta entender cómo, en ciertas situaciones, no se le dan el puesto del metro a una persona mayor, a un viejito. Me carga, me molesta profundamente, porque todos, sin excepción, vamos a llegar a esa etapa de la vida. Esta mañana una viejita a punto de caerse en el metro y todos allí jóvenes sentados haciendo caso omiso a la situación. Los cabros jóvenes, e incluso personas como yo, de 35 años, que aún estamos a mil por hora, con trabajo, hijos y una vida llena de responsabilidades, deberíamos ser más empáticos.
Entiendo que diciembre es un mes duro, económicamente para muchos, y no siempre podemos dar algo material, pero hay gestos que no cuestan nada y que pueden hacerle el día a un viejito. Algo tan simple como darle una oportunidad, un espacio, puede marcar la diferencia. No se trata solo de lo que damos, sino de cómo tratamos a quienes nos rodean.
