Me gusta el vino...
Soy un curaito contador, o al menos eso intento ser. La verdad es que me gusta más la caña que los números, pero como soy bueno con las cuentas, he logrado mantener una clientela leal a pesar de mi problema con la bebida.
El problema es que no puedo dejar de tomar. Me encanta la cerveza, el vino, el pisco... ¡todo! Y como soy un tipo independiente, puedo hacer lo que quiero, cuando quiero. O al menos, eso creía.
La realidad es que mi problema con la bebida está empezando a afectar mi trabajo. Me he presentado a reuniones con clientes oliendo a cerveza, y he tenido que hacer malabares para que no se dieran cuenta de que estoy borracho. Pero el peor problema es el tufo. Cuando sudo, el olor a cerveza es terrible. He intentado usar enjuague bucal, pero no sirve de nada. Con tanto calor, no puedo evitar que el olor a chela se escape por todos lados.
He perdido clientes por esto. Me han dicho que no pueden trabajar con alguien que huele a cerveza todo el día. Y no les culpo. Yo mismo no me soporto cuando estoy así.
Pero no sé qué hacer. Me gusta el copete, y no quiero dejar de tomar. Me siento como un curaito que no sabe qué hacer con su vida. ¿Alguien puede ayudarme?
