Soy profe y sin duda lo más difícil es lidiar con los apoderados, hay de todo, los apoderados fantasmas, eso que aparecen una o dos veces al año, los que colaboran en todo y los que reclaman por todo.
Yo no me salve de esa apoderada buena para reclamar, se cuando me entra una llamada de ella es por algo malo, trágico o problemático.
En el colegio se hacen premiaciones, este de acuerdo o no, yo no decido a quien premiar, el premio al mejor promedio es obvio que se elige al que tuvo el mejor promedio, mejor compañero lo elijen los niños y el premio al esfuerzo se reúnen algunos profesores y se discute, son varias cosas que se toman en cuenta pero lo más importante es con que promedio pasó de curso el año anterior y que nota tiene en el año actual, si subió su promedio es candidato.
Mi apoderada conflictiva me llamo para decirme porque no le habían dado el premio a su hija, que ella lo merecía, que pasaron un año horrible y por descripción médica ella necesita esa premio, le expliqué la situacion pero no conforme 'amenazó' con ir hablar con el director, cosa que hace día por medio.
Los niños no son complicados, el problema son los apoderados.
Ni hablar de la directiva que se creen dueñas de la sala y colegio.
