Aquí mi experiencia como conductor de buses...
Parto mi día laboral con un recorrido..., desde el patio me dicen que debo salir a las 08:00 y llegar al otro extremo a más tardar las 09:30 ( son sólo ejemplos ), si me demoro más me descuentan minutos de producción, es decir, menos plata pal bolsillo.
Bueno, comienzo a recorrer las calles de Santiago. Y paro en todos los paraderos correspondientes, de 10 personas que suben en una parada sólo 1 o máximo 2 pagan pasaje, el resto 'permiso tío', en fin, me da igual, no me pagan por cobrar, me pagan por conducir, pero a veces me da lata, la gente es fome, no saluda, no me miran y viajan gratis, por último un gesto, no sé...
Desde mi asiento veo como los peatones, motoristas y conductores de autos se me cruzan y me pregunto: creerán que por ellos daré un gran frenazo poniéndo en riesgo a mis pasajeros y pasajeras? No entienden acaso que la máquina pesa toneladas y a eso hay que sumarle el peso de las personas? Me molesta que crean que ellos son más importantes que 50 personas arriba de un bus... Yo sé que hay malas experiencias con conductores de buses, pero yo intento hacer la diferencia y las personas no ayudan... Me adelantan en pasos peatonales, han estado a punto de atropellar a las personas que cruzan y no les importa... En fin, ojalá nunca tener que presenciarlo.
Hay otro aspecto que quiero comentar, yo siempre ando limpio, bañado, ordenado, de punta en blanco y a la cabina me llegan unos olores... Preocupense de su aseo personal, estresa sentir tanto mal olor durante el día, la gente cree que no se siente porque el bus tiene aire acondicionado, pero no es así...
Me gusta ser conductor profesional, me gusta llevar a las personas a sus trabajos, a sus casas, no es cualquier trabajo, hay que lidiar día a día con el estrés de cientos de personas que van atrasadas, cansadas, estresadas... Nosotros también lo estamos y tratamos de hacer bien nuestra pega, que sea un trabajo en equipo, insisto, sé que hay algunos viejos jodidos que conducen horrible, pero somos más los que amamos nuestro trabajo y cuidamos a nuestros pasajeros/as, cuiden de nosotros también estimados y estimadas, así llegamos todos sanitos a nuestras casitas después de un día laboral extenso.
