Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

La vida es impredecible.

Uno es tan simple cuando está en etapa escolar, tan simple a la hora de elegir un destino profesional y se niega, de forma ilusa y a veces estúpida a la realidad que está ahí, frente a uno pasando por alto lo que con tanto esfuerzo consiguió retener en su cabeza.

Sentirse estúpido, insuficiente, incapaz aunque uno pudiera responder todo bien, tener que adaptarse a cosas que a uno nadie le explicó, suponer que porque leyó tal cosa ya es suficiente y así, uno va avanzando en la vida con heridas, con dolores, con pérdidas que parecen nunca sanar. Me siento enajenado de mi, como si mis juicios de la realidad, mis intenciones, mi ser fuera ajeno a todo lo que nos rodea.

Pensar que alguna vez me creí inteligente, o Dios, que gran mentira, solo logré repetir cosas pero nada más que eso. Pagar años de educación universitaria para finalmente no saber cómo proceder en asuntos diarios, haber enseñado matemáticas a niños sin futuro para darme cuenta que yo tampoco sé muy bien que es el futuro. Para qué tanto esfuerzo, para que tanta cosa que abunda en la cabeza si no puedo ni sostener una herramienta. Seré tan inútil? Tan incapaz? Tan limitado? Todas esas cosas me hieren, me hieren mucho a estas alturas, solo quiero un poco de tranquilidad.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.