Ya no importa aprender.
Soy profe. Estamos cerrando el año. Esto conlleva el estrés para toda la comunidad. Sobretodo a los padres de aquellos estudiantes que se farrearon el año.
Un estudiante que por años ha pasado a la rastra este año está listo para repetir. La mamá fue avisada que repetiría para que tomara conciencia y hoy, cuando debían estar todas las notas, ella habló con mi jefe, y él nos está pidiendo que le hagamos trabajos o informes para que le suba su promedio. Pero en ningún caso eso contribuirá a su aprendizaje porque necesita repetir para que las bases sólidas de aprendizaje sean adquiridas.
Mi jefe ya tomó la decisión que pase y habló con algunos profes y nos impuso a modo de favor personal. O sea todo el discurso pedagógico lo tiró a la chuña y el regalo navideño es que le subamos el promedio.
Me siento agotado de pedir que se respete el reglamento evaluación.
Comprendo que la mamá no quiera que repita, pero como sociedad debemos aprender que la repitencia en algunos casos es un bien para el estudiante. En todo el año no presentó atención en clases ni entregó trabajos completos. Falta constantemente a clases y todo lo que se hizo para que aprendiera no fue considerado porque ahora simplemente hay que pasarlo.
Si un alumno que se esfuerza, le cuesta pero está al pie del cañón y aún así su promedio es regular no tiene oportunidad de subir sus notas, en cambio, este otro estudiante cuenta con que sus padres son amigos del jefe y hacen lo que quieren.
Le revisaré nuevos trabajos que le den el 4 para que pase, porque no tengo ganas de pelear con nadie, mucho menos si mi jefe no respaldó nuestra pega.
Quizás le estoy poniendo color pero me siento desanimado y cansado del amiguismo.
