Cambien la actidud
Hace algún tiempo, una colega presentó una denuncia contra la empresa y me puso como testigo, por lo que un psicólogo se puso en contacto conmigo. Desde la primera llamada, su actitud fue desconcertante: no se identificó, no saludó y comenzó a hablarme con un tono agresivo. Directo y sin rodeos, me dijo que necesitaba agendar una reunión por Zoom. Me tomó tan por sorpresa que, en medio de la llamada, le comentó: “Es de muy mal gusto llamar a alguien para discutir temas sensibles sin siquiera saludar. ¿No cree que está siendo un poco mal educado?”. Sin embargo, mi comentario no produjo ningún cambio en su comportamiento, en si, empeoró.
La entrevista por Zoom fue aún peor. Volvió a mostrarse igual de petulante y desagradable. Entonces se lo hice saber de nuevo, y su respuesta fue que él no estaba ahí para agradarme, sino para hacer su trabajo. Le repliqué que su trabajo era recopilar información, y que si no generaba rapport con el entrevistado, difícilmente lograría su objetivo. En lugar de calmarse, se molestó más. Ante esto, le pedí que termináramos la entrevista y le anuncio que, o me asignaban a otro profesional, o presentaría una queja formal en su contra. Solo entonces su actitud cambió, ya los pocos días otro profesional me contactó. Su trato fue completamente distinto: respetuoso y empático, justo lo que se esperaría de alguien en su profesion.
No puedo evitar cuestionar cómo alguien en el ámbito de la psicología, donde se supone que las habilidades blandas y la capacidad de conectarse son fundamentales, pueda trabajar con tan poco tino y ser tan antipatico con un trabajdor que acepta esa entrevista con el fin de apoyar a un colega que esta presentano una queja laboral.
