Con vocacion pero desilucionada.
Quisiera desahogarme.
Hace unos años comencé a trabajar en colegios (soy profesora). Me gusta tanto educar; es mi vocación. Por eso, estudié un magíster con el fin de algún día pasar a la educación superior. Con el tiempo y a raíz de una serie de situaciones muy dolorosas, entre ellas la muerte de un hijo y el nacimiento de otra bebé, me cuestioné mucho si debía seguir ejerciendo la docencia o dedicarme a la maternidad. Sin embargo, las ganas de educar seguían siendo fuertes.
Tomé algunos cursos de educación superior y postulé a un centro de formación técnica. Después de varias pruebas, quedé seleccionada y me asignaron dos ramos para el primer semestre y dos ramos para el segundo, los cuales, por cierto, me gustan mucho.
El problema es que estoy totalmente desilusionada con respecto al trabajo en cuanto a remuneración. Siento que se trabaja casi exclusivamente por vocación: los pagos llegan con retrasos, no se compensan las horas de preparación de las clases y en eso se me va mucho tiempo. Soy de las profesoras que crea mucho material didáctico, especialmente porque imparto clases a personas que luego estarán trabajando en educación, y considero que es importante darlo todo. Sin embargo, no me conformo con el salario; es muy bajo, incluso inferior al que se recibe en colegios, y no existe un ambiente laboral propicio ni siquiera para conversar.
Espero que esta versión te sea útil y refleje tus sentimientos de manera clara y efectiva
