Sea buenos compañeros
Bueno, un poquito triste aún, pero es algo muy laboral lo que les voy a contar. Entré a un trabajo mejor, por más dinero, en una buena empresa, con excelente ambiente y nada que decir, hasta que conocí a mi compañera, que llevaba dos semanas más que yo: empoderada, decidida y, sobre todo, muy inteligente y proactiva en lo que al trabajo se refiere. Nada que decir, no me considero menos que ella, pero aquí es donde todo se puso feo: le comenté sobre mi experiencia y mi gusto por el rubro, ya que es casi una herencia familiar. Me hacía muy feliz trabajar y poder ejercer algo que además estudié (no suelo andar tirando flores por todos lados ni me considero de "buenas vibras"), pero intento tener una actitud amable, porque todos tenemos penas o preocupaciones, y no vine a este mundo para ser una carga más para alguien.
Siguiendo con eso, me ayudó con una mini inducción que entiendo la empresa no le remunera, pero apenas mi supervisor podía enseñarme o darme órdenes porque el puesto es nuevo. Intentando interiorizarme en el trabajo, poniéndole ganas, noté que cada vez que le preguntaba algo, mi compañera no evitaba poner los ojos en blanco, o cuando me veía concentrado intentando aprender, me decía: 'Es que tienes déficit de atención, es que eres disperso', y ni siquiera a tono de broma. No sobresalí en el colegio, de hecho me costó mucho terminarlo, pero jamás fui irrespetuoso con los profesores ni con nadie. Ahora solo me estoy cuestionando si quizás no sirvo para nada, si tener déficit o algo similar no es compatible con el mundo laboral.
Ayer le pedí, con muy buenas palabras, que no fuera tan hostil, que entendiera que me estaba esforzando y que comprendía que no era su trabajo tener paciencia, pero apenas llevo siete días trabajando (en realidad solo cuatro días de trabajo real) en un puesto que ni siquiera la gente de RRHH entiende qué debemos hacer. No sean malos compañeros; en algún momento me tocó ser el que sabía todo del trabajo y siempre fui quien ayudaba, o bien quien quería que les fuera mejor que a mí, ojalá. Un abrazo, sigo con pena.
