Su propina es mi sueldo...
Más que una confesión, es una denuncia. Trabajo como garzón en un bar, ubicado en Providencia, que recientemente cerró sus puertas. Muchos garzones fuimos reubicados en otros locales sin inconvenientes. Sin embargo, pronto descubrimos que nuestra propina semanal, aproximadamente $300.000 a $400.000, se destinaba a pagar capacitaciones para la nueva carta vegana sin nuestro consentimiento.
Nos enteramos que esta decisión la tomaron los jefes de garzones, quienes reciben un sueldo mejor y un porcentaje de la propina (120%). Lo preocupante es que estos jefes no cumplen con sus responsabilidades, dejando las mesas desatendidas y transfiriendo el trabajo a otros garzones.
Ya hemos presentado una denuncia ante la inspección, pero no hemos obtenido resultados. Nos obligaron a firmar un acuerdo de garzones bajo amenaza de despido, lo que afectó a varios compañeros.
Además, la empresa utiliza nuestra propina para gastos como insumos de cocina, sin consultar ni compensar a los afectados. Esto es inaceptable y sentimos que se abusa de nuestro dinero.
Es triste que no podamos tomar decisiones sobre nuestro propio dinero y que la empresa disponga de él sin nuestra aprobación...
